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miércoles, 24 de abril de 2013

Afectación de la memoría (pérdida)

memoria afectada


La pérdida de la memoria asociada a la vejez, ha merecido una atención especial, por el hecho de que la pérdida de la memoria son los primeros síntomas de la enfermedad de Alzheimer, enfermedad esta que está ligada a la edad, frecuentemente las quejas son  o se caracterizan por la dificultad de recordar datos concretos, relativamente poco importantes para la persona y por supuesto dificultad en evocar trozos de la propia vida.

Cuando se pierde la memoria por envejecimiento, es recurrente no poderse evocar un determinado tipo de información, ni elementos  relacionados con ella. Se trata de una falta de memoria del tipo olvidadizo o despistado o el clásico <<ya lo tengo>> antes citados. Los nombres de difícil recordación en un momento determinado, pueden ser recordados  tiempo después o simplemente mediante la distracción de la atención. Comúnmente la persona que sufre de esta problemática está consciente de ella y por supuesto que le preocupa.

Olvidé
Esta forma de disfunción frecuente de la memoria fue llamada “forma benigna de alteración de la memoria”, en total contrariedad con la forma maligna que va asociada a la demencia.
 
Esta forma maligna de la alteración de la memoria, perjudica tanto a los hechos importantes como a los baladíes y está acompañada de la ausencia de conciencia del déficit, y/o existe una preocupación muy atenuada  por el déficit de memoria. El trastorno de memoria maligna que se hace presente en la demencia, generalmente va asociada a la desorientación temporal, espacial o personal.

La alteración de la memoria no es unitaria en el envejecimiento, En las investigaciones con animales y personas, estas coinciden en  el criterio de que existen  sistemas de aprendizaje y de memoria relativamente a salvos del efecto del envejecimiento, por el contrario hay otros que son altamente susceptibles a los efectos de este proceso.

La posibilidad de desarrollar capacidades para fijar nueva información o aprendizaje, es una de las prerrogativas de la memoria más afectadas por el envejecimiento. La dificultad de asociar caras o nombres es una de las tareas de fijación más sensible al efecto de la edad, que aparecen en los cuestionarios de quejas subjetivas, como en pruebas psicológicas. En este tipo de tareas se observa una continua caída década a década, desde los 40 años, llegando a un decremento del 50% en la ejecución a los 90 años de su vida.

Estamos claros entonces; que la alteración de la memoria luego de la edad de 40 años, es casi con seguridad una afectación que nos va a alcanzar, en menor o mayor grado de rigor, además de que el riesgo es mayor en los individuos que son fumadores (as) o consumidores (as) frecuentes de alcohol y otras drogas. La recomendación de los profesionales de la psicología y psiquiatría y otros especialistas es; la de mantenerse activo mentalmente, no mantener la mente ociosa, buscar nuevas formas de aprender, adquirir nuevos conocimientos, practicar ejercicios mentales (sudoku, crucigramas etc.) y, todo lo que estimule la memoria, para construir una barrera que de alguna manera minimice los efectos de la alteración de la memoria. 
  




                                                                                         






jueves, 24 de marzo de 2011

MEMORIA Y VEJEZ


Cortesía Definición.de


La ciencias en general y la psicología han venido estudiando acuciosamente, el déficit de memoria asociado a la vejez, especialmente por el hecho de que la pérdida de la memoria es una de las primeras manifestaciones de una enfermedad que se ha convertido en una plaga para la gente de la tercera edad: El Alzheimer; además de que la enfermedad misma está ligada a la vejez. Frecuentemente las quejas de falta de memoria está primordialmente asociadas a la vejez, esto tiene características que señalan claramente las dificultades para evocar recuerdos concretos que relativamente tenga importancia para el individuo en general y también en rememorar trozos de experiencias ya vividas

La pérdida de memoria al envejecer se manifiesta ostensiblemente cuando no podemos evocar una determinada información de una cierta tipología, se pueden proporcionar detalles característicos relacionados con ellos. Se trata de una falta de memoria del tipo olvidadizo o perdido o; lo tengo acá en la punta de la lengua anteriormente precitada. Los nombres de difícil pronunciación que en un momento dado no tenemos acceso, luego en otro contexto o simplemente en una falta de atención o distracción de la misma.

En términos generales la persona que evidencia estos problemas, está consciente de este déficit y se preocupa verdaderamente. La frecuencia de esta disfunción es denominada forma benigna de alteración de la memoria, en contraste con la forma maligna que se asocia a la demencia. En su forma maligna de alteración de la memoria, surte efectos indeseables tanto en los hechos importantes como en los que no tienen ninguna relevancia y siempre está acompañada de ausencia de conciencia de este déficit, o en la mínima expresión de despreocupación por el déficit. La manifestación del trastorno de memoria maligna presente en la demencia, va asociado casi siempre a la desorientación temporal, espacial y personal así como a las fabulaciones.

La alteración de la memoria en la vejez no es unitaria. En las investigaciones que se han hecho con animales y personas, los experimentos coinciden que existen formas de aprendizaje y de memoria relativamente preservados de los efectos del envejecimiento mientras que otros por el contrario son altamente contrarios a los efectos del proceso.

La manifestación de la incapacidad de fijar nueva información nos dice; que  esta capacidad tal como es se ha perdido. La capacidad de asociación de caras con nombres es una fijación que como tarea es más sensible a efectos de la edad, que aparece tanto en los cuestionarios de quejas subjetivas, como en pruebas psicológicas. Para esta tarea se observa una discapacidad que cada día tiende a ser más pronunciada haciéndose más marcada de década en década desde los 40 años, llegando a un porcentaje del 50% de la ejecución en la novena década de vida.

Siempre el envejecimiento de alguna manera afecta a la memoria en todos sus modos: corto, mediano y largo plazo, la modalidad verbal o visual, la memoria episódica y semántica. Pero aparentemente parece ser que no todas las modalidades son afectadas de la misma manera y, por cierto no todos los individuos sufren el mismo tipo de efectos y defectos mnésicos con el paso del tiempo. De hecho existe una serie de factores que van coligados a la senectud y, que incluso pueden interactuar con el bajo rendimiento en memoria. A esto abría que agregarle o contar más bien con las pérdidas sensoriales y motoras, el decrecimiento de la velocidad de procesamiento de la información, el conservadurismo, la excesiva prudencia para dar respuesta antes que cometer un error (ausencia de impulsividad) y para terminar la falta de flexibilidad en manejar estrategias que codifiquen y decodifiquen información.

Al parecer de todas las discapacidades que pueden afectar el rendimiento de la eficiencia en tareas de memorización, no existe ninguna razón para pensar que la memoria por sí misma, no tenga que deteriorarse y, no existen evidencias suficientes para negar la pérdida de memoria asociada al envejecimiento.

Se describen 2 tipos de envejecimiento dentro del envejecimiento normal, uno sería el envejecimiento usual (donde no hay signos neurológicos claros) y otro el envejecimiento exitoso (pérdida fisiológica mínima cuando se compara con los jóvenes).
gerag