martes, 25 de junio de 2013

¿QUE HACER CON LA IRA?

iracunda


      ¿Cómo afecta la ira?

La ira es una emoción que por momentos puede ser positiva, pero que si se mantiene en el tiempo, sus efectos son negativos.

Una de las emociones que en un momento dado puede ser positiva es; la ira, pero sucede que generalmente sus efectos son negativos. En un orden de ideas cercano su comportamiento es positivo cuando nos impele a realizar cambios positivos, y su comportamiento contrario es el negativo cuando se expresa en resentimiento y de furia generando efectos en el cuerpo físico como podría ser un aceleramiento en el ritmo cardíaco inusual, elevación de la tención sanguínea, los niveles de adrenalina.

Es indudable que la entronización de la ira en nuestro comportamiento y sentimiento  cotidiano, afecta de manera sustancial nuestra parte cognitiva y fisiológica, proponiendo consecuencias  físicas y mentales de significación. Estas se retratan en nuestra expresión facial, en el lenguaje corporal a gritos, la ira; cuando afecta el cuerpo y la mente, va afectando la calidad de vida  del individuo, gestándose situaciones incómodas en su rededor que tienen un efecto nocivo internamente y al mismo tiempo propiciando un daño a todo lo que toca, inclusive con las personas con las que se interactúa.

Las consecuencias de la ira

la ira


Cuándo la ira la tenemos en un cerco interno, esta se manifiesta en la representación de pensamientos negativos, accionas violentas, malestar físico y pesadillas. En manifestaciones extremas puede desarrollar procesos paranoicos y comportamientos prejuiciados en la vida diaria. Incluso puede ser un detonante de deterioro de la salud mental, agravando las enfermedades relacionadas con la mente, propiciando estados depresivos.

Mirándola desde el ámbito religioso,  según la Iglesia  Católoca ella representa uno de los 7 pecados capitales del ser humano. Algo que puede reventar en contra de los demás, manifestándose en forma de agresión extrema hasta llegar al delito. Sin embargo psicólogos de la vieja escuela ven la ira como una emoción primordial, natural, madura, que experimentan todos los humanos ocasionalmente, sintiéndola como algo que tiene valor funcional para sobrevivir. 

La ira, puede echar mano de recursos psicológicos para una acción correctiva. Si no se mantiene control sobre ella se producen manifestaciones negativas indeseables que pueden  influir de forma dañina en lo personal y en lo social. Tenemos que tener claro que no podemos prescindir de la ira, según la psicología actual esto en la práctica nos convertiría en seres pasivos.

http://www.euroresidentes.com/controlar-ira/controlar-la-ira.html

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