lunes, 21 de enero de 2013

Los cosméticos en tiempos de Jesús


Los cosméticos en tiempo  de Jesús

En tiempos de (Cristo), Jesús de Nazaret, las féminas; luego de darse un baño aplicaban sobre su piel, un aceite aromático. Seguidamente, destapan una caja regiamente decorada donde tienen guardada una colección de pequeños frascos, tarros de vidrio, tarros hechos de marfil, piedra o conchas de mar. Estos recipientes que contienen perfumes de delicadas fragancias y aromas de bálsamos de incienso, cardamomo mirra, miel, canela…

Alguna mujer de esa época saca de una caja, unas cucharas, platillos y pomos de bello diseño que usa para mezclar las sustancias que ha elegido para este día. Mirándose en  el espejo, continúa con sumo cuidado su labor embellecedora.

Esto nos indica que desde tiempos pretéritos las mujeres se han preocupado por verse más lindas. En los mosaicos, las pinturas de las tumbas, en los frescos de la antigüedad, se puede apreciar el uso de los cosméticos que eran de uso habitual entre los pueblos de Egipto y Mesopotamia. Podemos tomar como referencia; los ojos excesivamente pintados en forma de almendra que se observan en las imágenes de mujeres egipcias plasmadas en sus cuadros y pinturas, muy admirados.

¿Qué sabemos del antiguo Israel? ¿Sus mujeres utilizaban cosméticos? Y de hacerlo. ¿De qué tipo? Aunque no existen, pinturas de frescos y tumbas, que nos puedan servir de referencia, algunos pasajes de las Escrituras- y varias piezas arqueológicas descubiertas en tierras bíblicas –permiten hacernos una idea, sobre el uso de productos de belleza por aquellos tiempos.

En excavaciones realizadas en Israel, se han hallado innumerables objetos, utilizados para el preparado de cosméticos y perfumes, cuencos de piedra y utensilios para moler y mezclar productos, frascos de perfume cilíndricos, tarros de alabastro para ungüentos, espejos de bronce pulido, incluyendo cucharas de marfil con hojas de palmera talladas en un lado del mango y en el otro, una cabeza de mujer rodeada de palomas.
Entre la gente acomodada (rica), las conchas marinas eran de uso generalizado para cosméticos. En yacimientos arqueológicos de Egipto y Canaán, se han encontrado también; cucharitas para la aplicación de cosméticos hechos de marfil o madera, algunas talladas con la forma de muchachas nadando y otras con diseños más complejos. Con esto se demuestra que los cosméticos eran de uso común de las mujeres de la época.

 Una de las hijas de Job llevaba por nombre Querén-hapuc, que en hebreo significaba posiblemente “Cuerno de la Pintura [de ojos] Negra, revela la Biblia”·, es decir un recipiente o caja para guardar cosméticos, como kohl, o maquillaje de los ojos. Es posible que el nombre aludiera a la belleza de la muchacha, pero; esto prueba que los cosméticos se conocían en aquella época.

En este mismo orden de ideas, es interesante que las referencias bíblicas a la pintura de ojos siempre están relacionadas con mujeres de mala fama, tal como la intrigante reina Jezabel o como la prostituta –símbolo de la Jerusalén infiel- mencionada por los profetas Jeremías y Ezequiel. Teniendo en cuenta la enorme cantidad de envases de cristal encontrados que, contenían varitas de kohl como delineador de ojos, obviamente que innumerables mujeres del Israel apóstata –en particular las de la realeza y de las clases acomodadas- tenían por costumbre de maquillarse excesivamente con delineador de ojos y uso de otros cosméticos.
maquillaje antiguo

 
En el antiguo Israel, el uso de perfumes con base en el aceite de oliva era habitual. En Éxodo, libro de la Biblia, este contiene una fórmula para elaborar el aceite perfumado sagrado –una mezcla de canela, mirra y otras plantas aromáticas- que los sacerdotes usaban en sus servicios en el templo. Así mismo; los arqueólogos han descubierto en Jerusalén, lo que parece ser un taller del siglo primero dedicado a fabricar perfumes para ser usados en el templo. De hecho hay muchas referencias bíblicas sobre el aceite perfumado. Que se empleaba, tanto en los servicios sagrados como en el día a día.

Como es sabido, en esa parte del mundo escaseaba el agua, se entiende entonces el uso común del aceite perfumado en la higiene diaria. Usándolo no solamente para proteger la piel en este clima reseco, sino por sus presuntas propiedades embellecedoras. Ester la virgen judía, recibió antes de ser llevada ante la presencia del rey Asuero, un tratamiento de belleza que tuvo una duración de un año: seis meses de masajes con aceite de mirra y seis con aceite balsámico.

Los aceites perfumados y perfumes tenían un gran valor, incluso a la par del oro y la plata. Cuando la reina de Seba (Saba), hizo su famoso viaje para visitar al rey Salomón, le llevó regalos muy valorados, donde se incluían oro, piedras preciosas, y aceite balsámico. Cuando el rey Ezequías enseñó los tesoros de su casa a los emisarios de Babilonia, mostró orgulloso “el aceite balsámico” y el buen aceite, junto con la plata, el oro y todo su arsenal.

De la diversidad y tipos de flores, hojas, frutos, cortezas y resinas solo era posible extraer cantidades nimias de aceite o perfume. En la Biblia se mencionan una gran variedad de esas plantas aromáticas como; áloe, bálsamo, azafrán, cálamo, canela, casia, mirra, incienso y nardo. Algunas de ellas eran originarias del valle del Jordán, y otras importadas, traídas a través de las celebradas rutas del comercio de incienso que procedían de la India, el sur de Arabia y de otras partes.




artigoo.com/usuario/gerag

shvoong.com/writers/germanagraz