lunes, 21 de noviembre de 2011

Estableciendo la autoridad familiar con los hijos


Autoridad familiar


Es un tema generalizado entre las conversaciones de padres y madres de familia sobre la temática de la comunicación dentro de la familia. Verdaderamente es un tema fundamental para logra una verdadera y sólida unión familiar.

Lo esencial de la comunicación

Esta comunicación significa la disposición abierta por parte de quienes desean transmitir o recibir un mensaje. Tanto el que lo emite como el receptor deben querer transmitir o recibir una idea. Y por supuesto tener la claridad de lo que quiero manifestar y no  otra cosa. Aunado a que el receptor debe estar en condiciones de recibir y entender lo que se le está informando o transmitiendo. Dicho de una manera más inteligible, debe haber buenas explicaciones y buenos entendedores, para que la comunicación sea eficaz.

Comunicación en el ámbito familiar

En el ámbito de la familia esta comunicación es más imprescindible a un nivel superior. Entendiendo el nivel superior al de papá y mamá. Es decir, entre quienes llevan las riendas del núcleo familiar y quieren lograr una notable formación de los hijos, debe darse una buena, fluida y eficaz comunicación. La cual es importante, entre otras cosas, para mantener un intercambio armónico de las metas y modos de educar a cada uno de los hijos
Ambos papá y mamá deben tener una acción acordada saber el modo de ejercer la autoridad, Puesto que esta no se puede considerar exclusivamente, en cuanto a la toma de medidas disciplinarias, sino a las directrices de cómo formar a los hijos con decisión y fortaleza. Es fundamental que ambos coincidan sobre las metas propuestas y la manera de alcanzarlas. Adaptándose, luego, a las diversas circunstancias de cada etapa del desarrollo de los hijos. Si acaso existiera diversidad o ambivalencia de criterios entre los padres, los primeros perjudicados serían los propios hijos.

Unidad de criterios

Quienes necesitan de esa unidad para fortalecer sus conductas o corregir las perjudiciales. Todos hemos vivido la experiencia de ver cuando un muchacho actúa erradamente, entre otras cosas, porque no tuvo el criterio suficiente y adecuado de sus padres. Si uno de los dos, papá o mamá, da una orden o toma una determinación sobre lo que deben hacer los hijos, el otro no puede contradecirle o manifestar su desacuerdo delante de los muchachos.

Poner a un lado las diferencias

Por todo esto, es de una importancia vital que papá y mamá –a pesar de sus diferencias, por cualquier motivo- conversen con frecuencia para ponerse de acuerdo sobre qué y cómo van a dirigir la formación de cada hijo en particular. Si la comunicación es buena podrán adelantarse a situaciones no deseadas y disminuirán las situaciones no deseadas. Además, nunca permitirán que la autoridad del otro quede en entredicho. La buena comunicación facilita la unión para orientar e impide acciones extremas al momento de corregir a los hijos.

Establecimiento de la autoridad con los hijos

Los niños, y más aún los jóvenes adolescentes necesitan de la autoridad de sus padres para mantenerse en el camino recto, y esa seguridad se transmite a los hijos con palabras o gestos que van corrigiendo lo que no está bien o motivando lo acertado. Pero si la autoridad de papá y mamá es ambigua y diversa entonces pierde su seguridad. Es decir, cuando la autoridad está dividida, poco a poco se irá diluyendo y produciendo en los hijos desconcierto y hasta pérdida de la confianza.

Finalmente

Por ende queridos padres formidables pónganse de acuerdo y manténganse unidos para lograr una sólida formación de los hijos.